jueves, febrero 16, 2006
Red Hot Chili Peppers - Dosed
I got dosed by you and
Closer than most to you and
What am I supposed to do
Take it away I never had it anyway
Take it away and everything will be okay
In you a star is born and
You cut a perfect form and
Someone forever warm
Lay on lay on lay on lay onLay on lay on lay on lay on
We're upon the Nile where she died
All I ever wanted was your light
Deep inside the cave where I can hide
All I ever wanted was your light
Show love with no remorse and
Climb on to your seahorse and
This ride is right on course
This is the way I wanted it to be with you
This is the way that I knew that it would be with you
Lay on lay on lay on lay onLay on lay on lay on lay on
We're upon the Nile where she died
All I ever wanted was your light
Deep inside the cave where I can hide
All I ever wanted was your light
I got dosed by you and
Closer than most to you and
What am I supposed to do
Take it away I never had it anyway
Take it away and everything will be okay
We're upon the Nile where she died
All I ever wanted was your light
Deep inside the cave where I can hide
All I ever wanted was your light
jueves, febrero 02, 2006
martes, enero 31, 2006
sábado, enero 28, 2006
Soñar con soñar. Nadar hacía el aire y mirar a los ojos a las criaturas más extrañas mientras el agua se burla de su vitalidad presionando y matando tus pulmones. Vivir con esta endemoniada paradoja como es el sentir que no sientes nada. Fundir el acero de los grilletes que un día una musa impuso con su guía. Desengañarse y ceñirse al papel de menos desgraciado que ése y más desaforunado que aquél. Dibujar con jugo gástrico las frases que mañana te harán reir. Imaginar que un día por fin conrearás el campo. Caminar sobre las baldosas brillantes estampadas por las manos muertas. Poder salir de tí mismo y entablar la conversación más importante de tu vida. Escuchar las notas de los poetas que fluyen de los Paraísos. Lanzar una piedra bien lejos para despues recogerla una vez transformada en diamante.
Visto friamente, o dejandonos engañar por las palabras, el dolor no es tan traidor.
Sea como sea, líberame de una vez.
He aquí las letras de tal aventura.
I miss you
Hello there, the angel from my nightmare
viernes, enero 27, 2006
Seria venganza es el día a día.
Escribo un cuento en el cual su lectura jamás sera identica a la siguiente. Estoy experimentando mil transformaciones que siempre llevan al mismo cuarto. Vea a quien vea, siento que tiro un lingote de oro por un precipicio. Siento que poseo un monumento construido por buenos arquitectos, pero que posa en una inerte cienaga. No poseo nada auténtico. Ayer hablé con una persona que hacía mucho que no veia. Solo hablaba ella. Hoy he visto a una persona amada. Solo hablaba ella.
Las palabras han pasado a ser deseos. Conozco mis ideales, pero siento que éstos me traicionan, me impiden expresarlos y defenerlos. Quizás no soy nada auténtico, quizá soy un morfoide que se transforma engañado por la éstetica impuesta por la batuta de los fuertes. Quizá consiga que nadie me admire, que sea un auténtico demonio, el que no reside en ningún corazón, el que camina cantando en la ciudad abandonada. Quizá exprese tanta porquería propia para propiciar el autoengaño. Quizá este a la eterna espera del detonante de mi autodeterminación. No miro al mismo nivel, no hablo en el mismo tono de nadie, no opino, no valoro, solo fluyo entre el aire que respira mis congéneres. Parece que dispongo de una tranquilidad extrema, parece que no valoro esos granos de arena que acarician el cristal que define tal reloj. Pero estoy desesperado. Clamo ayuda con las pocas señas de identidad que creo que me quedan, si es que aun existen, si es que no me han engañado hasta ahora.
No creo en Dios, creo en la coincidencia ultra poderosa que unió al conocimiento con la Nada que habitaba en los principios de los tiempos. No creo en ninguna autoridad moral ni en ninguna quimera que arrastra el trineo de los que buscan el calor en los Polos. Soy una lágrima que recorre el rostro de una vida que necesita explotar. He destruido unos tesoros en los cuales sigo confiando, pero que jamás sabré si he tratado como debía. He escrito mil tragedias con mi pluma afilada cubierta de plata. Pido perdón en nombre de aquello que por favor me resucite. Viviré para vengarme del bastardo que siembra en mi Tierra yerma. Buscaré el seguir regalando palabras humildes pero propias. Desearé tanto como no hice de niño. Seré un habitante más, pero por favor haz explotar los diques.
Seria venganza es la vida.
Matame pero házlo a alguien auténtico.
miércoles, enero 25, 2006
No sé cuando decidí eso, pero huí.
El miedo se encarnó en sudor y en un enorme caballero que me cogió de la mano. Salí de allí y todo se volvió oscuro, confiando en una orientación que era materializada en una dama bellísima que se antojaba diminuta. Solo tenía que hacer que creciera.
Primero fueron las estrellas. Personas inexpresivas que clavaban sus ojos en la eternidad. Corría y corría, pero no pude evitar empezar a gritar, cosa que ni les inmutaba. La luz era la cruel señal de que estaban muertos, ya que tal brillo se esprendía de su piel como si no pudieran ya vivir en su interior. Seguía corriendo y las estrellas daban paso a otras, y a otras, y a otras, así hasta lo que parecía la eternidad.
La bella dama seguía siendo diminuta. Se mantenía al final del trayecto pero mi muerte era cada vez más grande. El corazón era el doble de grande intentando bombear litros de sangre de una sola sacudida. Mientras seguía huyendo, aparecieron enormes cuerpos semejantes a los planetas que jamás pisaremos. Sin color, con un gris que ardía ante la idea de la vida que cabe en ellos. Cancerosos y enfermos, tampoco se inmutaban, iban a la deriva que las leyes de alguien a quien no conocemos tiene la valentía y la poca moral de dictar. Quizá aun conserven la luz en su interior. Quizá hace mucho que ya desapareció. Y yo, un asqueroso mortal , jamás lo sabré.
Seguía corriendo. Los planetas dieron paso a una secuencia azarosa de todo lo que y existe. No existia un orden que pensaba que se cumpliria. En absoluto. Animales, objetos, personas, todo flotaba en familia. Todo perdía significado. Todo otorgaba su sentido a la infinidad de ese camino.
La bella dama desapareció.
Pero seguí corriendo.
La dirección que seguía debía de ser la que continuara. Ese lugar quería engañarme. Nada más lejos de la realidad. Tenía que seguir por ahí.
Nada.
Ya no quedaba nada. Mis pies estaban llenos del musgo que surge de todo aquello que ya no entiende su vida. Negro. O quizá blanco. Ni idea, ese lugar quizá fuera el infierno que nuestros padres tanto nos han explicado. O quizás el infierno es el cuento de miedo más milenario.
Corría y corría. Huía y huía. Debía seguir.
Adelante, adelante, sin parar.
De repente, algo agarró mi hombro. Algun ser desaprensivo tuvo la poca gentileza de ralentizar mi gesta. Me giré para conocer a tal violador.
Sangre.
Amor.
Mi corazón estaba ciego.
Mi corazón bombeó más sangre que en toda su vida.
Solo puedo dar las gracias a ese que paró mi carrera.
Seguí corriendo, pero nunca sabré que dirección volví a tomar.
Huye.
O parate.
lunes, enero 23, 2006
viernes, enero 20, 2006
lunes, enero 16, 2006
jueves, enero 12, 2006
Deseo estar tullido.
Tengo ganas de conseguir todo el oro del mundo, fundirlo y cubrir con él todo el asfalto.
Coger a un par de niños y atarlos en la baranda de un puente y que griten algo que no sea el llamar a sus progenitores.
Deseo inhalar ese aire residual procedente de las chimeneas de alguna fábrica de algun póligono crea-suburbios.
Deseo cantar sin sentido.
Deseo comprar veinte gramos de cocaína y dárselos al chico más guapo del barrio más rico.
Deseo pintar el mejor cuadro de nuestra era y atravesarlo de un puñetazo.
Coger del cuello al hombre más desmotivador y recitarle el mundo que ha creado en modo de poesía.
Trabajar en el peor trabajo y ser el más listo pero el más maltratado.
Cobrar en insultos.
Recibir un buen golpe en el pómulo, el derecho a poder ser.
Ir al campo y labrar el campo más grande del país.
Gritar hasta que el eco me pida que pare.
Deseo caminar sobre los cadáveres de los desamparados.
Imagino un lugar donde los delfines poseen un mar entre nosotros.
Un lugar donde los deudores están de charla con sus amigos.
Sin relojes.
Donde los artistas salen y construyen un edificio para compartir.
Y los niños escriben libros, pautas de sus hermanos.
Donde los numeros no van acompañados por un simbolo diseñado por un contemporáneo.
Donde todos recogemos arroz y caminamos.
Donde el aire sea tangible.
Deseo una llúvia de benzeno.
Deseo combustiones azarosas.
Cantar una bella canción.
Improvisada, por supuesto.
martes, enero 10, 2006
miércoles, enero 04, 2006
sábado, diciembre 31, 2005
miércoles, diciembre 28, 2005
domingo, diciembre 25, 2005
miércoles, diciembre 21, 2005
Guarda silencio por un momento por favor. Sí, ahora mismo yo soy el que controla tu ahora microscópica existencia. Creo que antes de que te mate, te interesará que te otorgue mi propia y sincera extremahunción.
Dicen que matar es lo peor. A veces la cultura popular me abruma. Enunciando esas "leyes" en las que nos definimos como seres éticos y morales nos sumerjemos generación tras otra en la convicción de que nuestro papel es inocente. La moral és el código del conformista.
Vivimos sobre el cementerio de nuestros abuelos. Desde Marx a Hitler, desde ése que colocó una piedra sobre otra hasta el último de los mendigos. Vestimos ropas bordadas por pobres, alimentamos las guerras de los ricos. No denuncio nuestra naturaleza de marionetas de una sociedad dominada por un puñado de corbatas. Sencillamente estoy aquí y me apetece burlarme de nuestra naturaleza. No busqueis quien soy. Sal a la calle y agarra del hombro a esa anciana que pasea a su escuálido perro. Ahí me tienes. Mira fijamente a tu padre, y ahí estoy. Estas palabras no tienen dueño, pero són expresadas. Me encantan las paradojas.
Actuamos bajo miles y miles de influencias, una espiral que pasa delante de nuestra mente como un tren que no tiene parada. Un viaje eterno, pero con paisaje.
Solo tenemos tres cosas. Carne, que ya direis para que nos sirve, recepción de datos, y una imperfecta interpretación de ellos. No hablo del aspecto más puramente estricto de nuestra naturaleza, hablo de como ello se traduce en el mundo. Una palabra allí puede ser un crimen allá. El espacio es un campo de minas que deforman la verdad. Y, si fuera poco, ese espacio está habitado por Carne, percepción de datos e interpretación de ellos. Es la dictadura de nuestras jodidas y propias entrañas. Apuntamos con el dedo e inmortalizamos cosas tales como todo lo que "esta bien" y "esta mal". Pero existe una cosa que sí nos hace bien.
Creer en esas cosas y traducirlas en bienestar.
Carai que mal he hecho abandonando a esa persona. ¿Pero, y la libertad de la que gozo ahora? ¡No pasa nada, nadie me va a culpar!Somos hijos de un mismo código, datos codificados que nuestro precario poder de excelencia de vida traduce en "bien" y "mal". ¿Menudo asco verdad?Pero, bueno, ¿pórque cambiarlo todo? Contradicción, paradoja. Hacemos mal o bien segun una ley cambiante y apestosamente insostenible, pero si cumples con ese atentado, irás bien por la vida. La verdad tanto como la mentira, el cariño con el dolor, el beso y el asesinato, no son extremos que diferencian a un ser y otro, todos forman parte de un saco que se funde y confunde, y nos hace crear esa falsa ética. Si dejas vivir a alguien, ese morirá otro día. Y tú seguirás siendo el mismo pase lo que pase, pues el Mundo habrá dictado sentencia a ese desgraciado, pero, mira por donde, a tí aun no.
No penseis en todo esto, solo son palabras de un tío que interpreta seguramente mal, porque así funciona, parte de nuestra existencia. Si sentís que tengo razón, ni caso. Si no estais de acuerdo, ni puto caso. La vida ya nos engaña bastante.
Que cabrón el Mundo, eh? Te ha dictado sentencia y pareces de mi edad.
miércoles, diciembre 14, 2005
Nació con huesos de diamante.
Pactó con él llegar al Mundo con tal maravilla.
En el camino hacia el encuentro con Vida, decidió prescindir de eso.
No importaba, así ya podia serlo.
Nada le dentendría.
Sería el Redentor de todo aquél que se sometiera bajo su existencia.
Una existencia que corrompe a la naturaleza.
Una existencia que enriquecería al Mesías de la Civilización Humana.
Guerra.
Muerte.
Odio.
Miedo.
La comadrona expiró con esfuerzo al levantar al bebé.
Pesaba como la pena.
Como la tristeza.
Como el recuerdo.
De ahí su nombre.
Días.
Semanas.
Meses.
Años.
De aspecto grotesco, con una mirada desalentadora, ese quien iba a ser la plaga mas mortal forjó su espada con los huesos del amor de sus padres.
Huesos fuertes y expertos de un padre.
Huesos finos y cariñosos de una madre.
Jamás los sintió como una familia. Él no eligió vivir con ellos.Pero llevaban su misma sangre. Sangre que tiñió su arma.
Sangre que iba a penetrar en sus enemigos y los corrompería hasta la muerte.
Un muerto.
Dos muertos.
Mil muertos.
El Capataz del Final.
El Pueblo es el ente bautismal de las leyendas.
Pero esta leyenda jamás moriría.
El acero se dobla ante el choque contra sus huesos.
El fuego quema la piel, pero el interior perdura.
Días.
Semanas.
Meses.
Años.
Los jirones de carne perdidos en batalla dibujaban la imagen del infierno.
El Capataz del Final conservaba parte del elemento mortal.
Pero el interior jamás moriría.
Conservaba media faz.
El torso yacía desgarrado.
Lo mejor de haber vivido hechos tan increibles como el impacto de una enorme roca es conservar las señales. Nadie puede, pero el caminaba con las venas haciendo de péndulo. Un reloj del sufrimiento ajeno.
Dias.
Semanas.
Meses.
Años.
No entendia varias cosas despues del primer beso que le dio.
No comprendía ese sentimiento que le hacia sonreir al verla.
Se preguntaba porque ella se acercó a conocerle.
A abrazarle.
A hablarle.
A hacer el amor con él.
Por primera vez en su vida, no deseaba matar a una persona.
El perdon del que no tiene piedad es el Bien Absoluto.
Los dias pasaban.
Y ella seguia despertandose a su lado
Las semanas pasaban.
Y ella seguía susurrandole cosas bonitas en el oido.
Los meses pasaban.
Y el pequeño bebé no accedió a existir.
Muerte. No vida.
Dolor, el guerrero de huesos de diamante y cuerpo mutilado sentía dolor.
Conoció a la Muerte.
El miedo.
La impotencia.
Se sintió mucho más débil que la Madre Vida.
El es implacable ante ella, pero no sus primeros sentimientos.
Su hijo que ni ha llegado a nacer.
Su amada.
Sus sentimientos.
Los años cobraban sentido.
El tiempo renacía en el como una maldición.
Como lo que és.
El camino a la Muerte.
No.
Jamás lo permitiría.
Miraba durante largo rato los ojos de su amada.
Años.
La casa de todos se tornó el cementerio.
El Capataz del Final acababa su labor.
Sus huesos brillaban.
Su enamorada se apagaba.
No podía más.
El Dolor seguía ahí.
Mataba a un campesino, el dolor miraba.
Degollaba un soldado, el dolor se regocijaba.
Empalaba un cura, y el dolor anunciaba su inmortalidad.
Ella moriría.
El perduraría.
Sería Dios.
Una tarde, ellos descansaban.
El se reincorporó y miró a su bella dama.
La acarició.
Y al lado el dolor la besaba.
Darle su don.
Ella sería la Diosa.
La emperatriz de la existencia.
No le costó mucho arrancarse el esternón. El podía, sin saber como, arrancarse sus valiosos e irrompibles huesos.
Mordisqueó los ultimos jirones de carne que se conservaban en el hueso.
Observó a la mujer y sintió que ahí empezaba a existir.
Que la Vida es dar vida.
No hizo falta mucha fuerza para atravesarle la cabeza a su amada con el hueso.
Ya esta, esta es la primera pieza de su nuevo poder.
Iba a ser inmortal.
El moría.
Cuando se dió cuenta, se hallaba volando con ella.
Todo era mejor. El viaje iba a ser eterno, y ellos siempre estarían juntos.
Nació con huesos de diamante.
Y le llamaron Alma.
